El titular del EUCOP, Remo Bolognesi, advirtió que los cambios impuestos por el Gobierno Nacional reducen drásticamente los topes de consumo subsidiado. «Cualquier casa en La Rioja consume más de 250 kW en una semana con dos aires acondicionados», alertó.
La crisis energética escala un nuevo peldaño en La Rioja. Tras la implementación del nuevo Subsidio Energético Focalizado por parte del Gobierno Nacional, miles de hogares riojanos han comenzado a recibir facturas con incrementos que, en muchos casos, duplican los valores del mes anterior. La eliminación del antiguo registro Rase y la imposición de criterios patrimoniales más estrictos han dejado a casi 6.000 familias locales fuera del beneficio.
En diálogo con Medios Rioja, el Dr. Remo Bolognesi, presidente del Ente Único de Control de Privatizaciones (EUCOP), explicó que el nuevo sistema no solo cambió de nombre, sino que endureció las condiciones de acceso y redujo los beneficios reales.
«Un esquema que castiga el consumo en zonas cálidas»
Bolognesi detalló que el esquema actual divide el año en temporadas, afectando severamente a provincias con temperaturas extremas. “En verano, los usuarios subsidiados solo tendrán beneficio hasta los primeros 250 kW de consumo. Lo consumido por arriba de eso aplica precio máximo”, explicó el funcionario.
La preocupación radica en que estos topes resultan insuficientes para la realidad climática de la provincia. “En La Rioja, cualquier casa te consume eso con dos aires en una semana. Es un esquema que viene a reflejar la tendencia de las políticas nacionales hacia la quita paulatina de subsidios”, sentenció Bolognesi.
Las nuevas trabas: bienes y burocracia
El titular del EUCOP subrayó que el «filtrado» nacional ha sido implacable. Para mantener el subsidio, el grupo familiar no debe superar el ingreso de tres canastas básicas, no poseer más de dos inmuebles y, un punto crítico, no tener vehículos con menos de tres años de antigüedad.
“Muchos pueden haber quedado fuera del beneficio por modificaciones en su acervo patrimonial que el sistema detectó automáticamente”, indicó Bolognesi, quien además lamentó la pérdida de autonomía provincial para resolver estos casos: “Nos ataron de manos porque nos quitaron las facultades de poder hacer el diligenciamiento. Ahora somos meros agentes de acompañamiento; las decisiones las toma el Registro Nacional”.
El impacto en los más vulnerables
Durante la entrevista, se destacó la difícil situación de los jubilados, quienes enfrentan barreras tecnológicas para reclamar la restitución del beneficio. Bolognesi recomendó a quienes perdieron el subsidio injustamente que ingresen a la página oficial (argentina.gob.ar/subsidios) para actualizar su declaración jurada, aunque reconoció la complejidad del trámite.
“Antes podíamos realizar expedientes individuales y enviarlos a Nación solicitando la incorporación o corrección de errores. Ahora, si quedaron afuera, directamente somos receptores de lo que informe el registro nacional”, concluyó con preocupación.
Mientras tanto, los usuarios riojanos ya sienten el impacto. En el estudio de radio, los mensajes de los oyentes reflejaron la crudeza del ajuste: facturas que saltaron de $72.000 a $148.000 en apenas un mes, confirmando que el nuevo esquema energético nacional ha golpeado de lleno en el centro del consumo hogareño de la provincia.































