En la reunión de Gabinete, el Presidente destacó los indicadores fiscales de septiembre y festejó la performance electoral de la derecha en Brasil. Con el titular de la Cámara Baja sentado en la mesa de decisiones, la Casa Rosada ratifica su rumbo económico y proyecta a la Argentina como proveedora clave de minerales y energía.
Con la presencia del riojano Martín Menem en el núcleo de definiciones de la Casa Rosada, el presidente Javier Milei encabezó una extensa reunión de Gabinete en la que cruzó el análisis del tablero geopolítico con la evolución de las cuentas públicas nacionales. Durante el cónclave, el jefe de Estado repasó los principales indicadores macroeconómicos y puso un énfasis particular en los datos de recaudación fiscal de septiembre, los cuales calificó como «muy positivos» frente a sus colaboradores directos.
El repunte de la recaudación tributaria nacional —que en los últimos días mostró un impacto de arrastre sobre el goteo de la coparticipación automática hacia las provincias— fue ponderado por el mandatario en un contexto externo complejo, signado por la volatilidad del petróleo y las altas tasas de interés en Estados Unidos. Pese a ese escenario global, Milei insistió ante sus ministros en que la Argentina mantiene su senda de consolidación y crecimiento.
Triunfo en Brasil, viaje a España y la pulseada por Malvinas
La agenda internacional ocupó un tramo central del encuentro. El Presidente evaluó la primera vuelta electoral en Brasil como «un gran triunfo» para el espacio afín a Jair Bolsonaro, remarcando que el intento del gobierno de Lula da Silva de desplegar medidas asistenciales en el tramo final no logró revertir el resultado en las urnas. La lectura encaja de lleno con el mensaje que horas antes habían bajado los cuadros libertarios en La Rioja, donde tanto Menem como los legisladores de su espacio salieron a celebrar la tendencia regional de repliegue de la izquierda.
En paralelo, Milei confirmó que viajará el 19 de octubre a España, tras la convocatoria a elecciones anticipadas de Pedro Sánchez, para cumplir una agenda oficial en Madrid. En el plano soberano, el canciller Pablo Quirno informó sobre el estado del reclamo por las Islas Malvinas y las gestiones diplomáticas para trabar emprendimientos unilaterales en la zona, un eje que en los últimos días había recogido respaldos institucionales en el Congreso tras la salida de firmas prestadoras en el proyecto petrolero Sea Lion.
La inserción de las provincias y el nuevo tablero global
En la segunda mitad del encuentro, el economista Alberto Ades expuso ante el Gabinete las conclusiones de su informe sobre geopolítica, deuda y cambio de régimen económico. En su presentación, Ades caracterizó al escenario internacional posterior a 2022 como una ventana estratégica donde la Argentina cuenta con ventajas comparativas para consolidarse como proveedora de Occidente en tres rubros determinantes: alimentos, energía y minerales.
La presencia activa de Martín Menem en esa mesa ratifica el peso del dirigente riojano en la articulación del modelo libertario hacia el interior del país. Para provincias como La Rioja, donde el debate minero y el desarrollo de recursos naturales conviven con la puja distributiva de fondos públicos, la línea que baja desde Balcarce 50 es inequívoca: mientras la Casa Rosada mantenga pisado el financiamiento discrecional, la única vía de oxigenación económica admitida por el esquema nacional dependerá de la atracción de inversiones privadas bajo las reglas del libre mercado.
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