La extraña presencia de los dirigentes en una provincia clave sin agenda oficial ni referentes locales desató un festival de especulaciones. ¿Movimiento de pinzas o un tiro por elevación en la interna del PJ?
En una jugada que desafía la lógica de la liturgia peronista, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y la diputada nacional Victoria Tolosa Paz desembarcaron en Corrientes en un momento de definiciones cruciales para el oficialismo local. Lo que más llamó la atención no fue su llegada, sino el formato: una visita de muy baja convocatoria y sin la participación de los principales referentes del Partido Justicialista correntino.
La situación, que fue rápidamente señalada por el periodismo local como «rarísima» y «papelonesca», desató una catarata de interpretaciones. ¿Se trató de una visita de apoyo velado a alguna línea interna? ¿O fue un movimiento para mostrar músculo sin el aval de la cúpula provincial?
La agenda de Quintela en estos días parece estar dividida. Mientras se lo veía recorriendo stands de tecnología en la exposición SCESDE25 en Santiago del Estero junto a su par Gerardo Zamora, analizando el futuro de la construcción con impresión 3D y las innovaciones de conectividad de Starlink, en paralelo, su presencia en Corrientes generaba un vendaval de rumores.
El contraste entre el perfil institucional y de «futuro» de su participación en Santiago y el tono «clandestino» de su paso por Corrientes alimenta las especulaciones sobre la interna del PJ. En un momento en el que el peronismo nacional busca rearmarse, cada movimiento de sus principales figuras se lee en clave de estrategia. La ausencia de los candidatos locales del PJ en el encuentro con Quintela y Tolosa Paz sugiere una ruptura o, al menos, una señal de desconfianza.
En un contexto de alta volatilidad política, la visita de los dirigentes peronistas a una provincia con un peso electoral importante y con una convocatoria «pobrísima» no parece ser un error de logística. Por el contrario, se interpreta como un mensaje cifrado, un movimiento en el tablero de ajedrez del peronismo que, en medio de la carrera electoral, deja a la vista las tensiones y alineamientos que definen el futuro del partido. La pregunta que se hacen todos es: ¿A quién le hablan Quintela y Tolosa Paz con esta inusual movida? La respuesta, seguramente, se verá en las próximas semanas cuando las piezas del tablero comiencen a moverse con más claridad.

































