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El mensaje de Milei: «Vinimos a destruir el viejo sistema, no a negociar con los restos», sentencia Karina, mientras Menem advierte: «Cuestionar nuestra bandera es cuestionar al Presidente»

Con foco en la Provincia de Buenos Aires, el sector más duro de La Libertad Avanza sale a la cancha para marcar la cancha interna. La hermana del Presidente y el líder libertario riojano lanzaron duros mensajes de lealtad absoluta y arremetieron contra el kirchnerismo, al que tildan de «enemigo» y «feudo que vive de la miseria».


En un movimiento que busca consolidar el mensaje y la estrategia de La Libertad Avanza de cara al futuro, y con la Provincia de Buenos Aires como principal campo de batalla, los referentes más cercanos al presidente Javier Milei, su hermana y estratega Karina Milei, y el diputado riojano Martín Menem, lanzaron una serie de definiciones que no dejan lugar a dobles interpretaciones. La premisa central: cero tolerancia al «viejo sistema» y lealtad incondicional al proyecto presidencial.

Karina Milei, con un tono intransigente, sentenció la visión del espacio sobre su rol en la provincia de Buenos Aires: «Vinimos a poner fin a una era. A romper con todo lo que condenó a la Provincia de Buenos Aires al atraso, la miseria y la resignación. No llegamos hasta acá para adaptarnos ni para negociar con los restos del viejo sistema. Vinimos a destruirlo». La frase resuena como una declaración de guerra a cualquier intento de conciliación con fuerzas tradicionales que, desde su perspectiva, han sumido a la provincia en el estancamiento.

La secretaria general de la Presidencia enfatizó que la conformación de La Libertad Avanza en la provincia no es una mera construcción electoral, sino «una declaración de principios. Una expresión clara de quiénes están dispuestos a dar la pelea. No por un cargo, sino por una causa». Esta postura ideológica, radical en sus formas, busca diferenciarse de las alianzas políticas tradicionales y de las lógicas de reparto de poder.

En la misma línea, Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, reforzó el mensaje de lealtad absoluta al jefe de Estado. Advirtió a la interna que «quien cuestione a quienes llevan esa bandera no está criticando un armado; están cuestionando al Presidente mismo y a la causa que nos trajo hasta acá». Esta afirmación deja entrever una posible purga interna o, al menos, una exigencia de alineamiento total para aquellos que busquen participar del espacio. La lealtad, según el texto de Milei, «no es una opción: es una condición».

La brújula de La Libertad Avanza, según ambos referentes, apunta a un único adversario. «El verdadero enemigo está enfrente: el kirchnerismo», definieron de forma lapidaria. Lo acusan de haber convertido la provincia «en su feudo», de «vivir del miedo, la manipulación, el clientelismo y el fracaso como forma de poder». La confrontación, aseguran, será frontal: «no con medias tintas ni con discursos vacíos, sino con el fuego de las convicciones y la certeza de estar en el lado correcto de la historia».

El comunicado culmina con una proclama desafiante: «Hoy más que nunca, La Libertad Avanza. Y nada, ni nadie, la va a detener». Las palabras de Karina Milei y Martín Menem configuran un mensaje sin concesiones, delineando una estrategia de choque frontal con el peronismo y el «viejo sistema» político, y elevando la lealtad al Presidente a la categoría de dogma inquebrantable dentro del oficialismo.

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