Las elecciones legislativas se convierten en un choque de modelos: el peronismo y La Libertad Avanza luchan por dominar la escena, mientras una «tercera vía» busca capitalizar la polarización para captar el voto de los indecisos.
La Rioja se prepara para una contienda electoral crucial que definirá no solo la representación de la provincia en el Congreso, sino también el futuro político del oficialismo. La disputa por las dos bancas de diputados nacionales se transformó en un duelo entre el peronismo de Ricardo Quintela y La Libertad Avanza de Javier Milei, con la presencia de otras fuerzas que buscan un lugar en la polarización.
Por el lado del oficialismo, la estrategia responde al estilo personalista del gobernador. Ricardo Quintela impuso a su exesposa, Gabriela Pedrali, como la candidata principal. La campaña de Pedrali se apoya en «la vieja práctica peronista», con actos en las sedes partidarias y rodeada de funcionarios, es decir, de personas que, en palabras del propio peronismo, «viven el Estado». Sin embargo, la estrategia de Quintela enfrenta un doble desafío: la lucha interna de un peronismo que juega de forma subterránea al «post-quintelismo» y una agresiva campaña de La Libertad Avanza en las redes sociales.
La Libertad Avanza, por su parte, apuesta por un modelo político diferente. La fuerza de Milei cree que el modelo peronista de la provincia está agotado y que la sociedad riojana votó por un cambio para ir contra la «casta». La boleta, comandada por Martín Menem y Karina Milei, la encabeza el empresario Gino Visconti junto a la dirigente de Chilecito Carolina Moreno. El principal activo de esta campaña es la figura del presidente, que es el dirigente con la mejor imagen positiva en la provincia a pesar del mega ajuste. Desde la Casa Rosada, el plan para las elecciones es convertir los comicios en un «puntapié» para buscar un giro de 180 grados a todas las políticas estatales.
El escenario electoral se completa con la presencia de una «tercera vía». El espacio de Provincias Unidas, encabezado por Rubén Galleguillo, presenta un manifiesto basado en el «modelo cordobés» de Juan Schiaretti y sus ejes de crecimiento, equilibrio fiscal y honestidad. Esta fuerza busca capitalizar a un amplio segmento de la población que aún no define su voto, un 36% de los riojanos según un sondeo, y que no se siente representado por la polarización.
La batalla por el Congreso es un referéndum sobre la política riojana. El peronismo defiende su legado y su estructura, mientras que La Libertad Avanza propone un cambio total. El resultado de este choque de modelos, sumado a la irrupción de una tercera opción, determinará no solo la distribución de las bancas, sino también el futuro político de la provincia.

































