Con el presidente de la UCR como cabeza de la boleta, el partido se la juega por una lista que equilibra la política tradicional con la sociedad civil, el empresariado de Chilecito y la militancia del interior.
El radicalismo riojano completó su ajedrez electoral y oficializó su lista de candidatos a diputados nacionales, revelando una estrategia diseñada para competir en solitario. La boleta está encabezada por el presidente de la UCR y actual legislador, Gustavo Galván, y lo acompaña en segundo lugar Silvia Fernández, una reconocida psiquiatra. Esta fórmula busca un equilibrio entre la política de partido y el acercamiento a la sociedad civil.
La estrategia del radicalismo se completa con la elección de sus suplentes. En primer lugar, se ubica Martín Bersezio, un empresario de Chilecito y presidente del Comité local. Su inclusión es una jugada clave para consolidar la presencia del partido en un departamento electoralmente fundamental y darle un perfil productivo a la lista.
La segunda suplente es Mabel Reynoso, una dirigente del interior que preside el comité de su localidad, Tama. Esta elección demuestra la intención del partido de no centrar su campaña solo en las grandes urbes, sino de buscar el apoyo de la militancia de toda la provincia.
La decisión de ir solos a las elecciones es una apuesta de alto riesgo para un radicalismo que, según los sondeos, se encuentra en una situación de debilidad. Sin embargo, también es una oportunidad para que la UCR, con una lista que mezcla experiencia política, conocimiento técnico y arraigo territorial, demuestre que la «marca radical» sigue vigente en una provincia que se encuentra en una profunda polarización. El resultado de esta jugada definirá no solo el futuro de la lista, sino también el rol del partido en el escenario político de La Rioja.

































