El proyecto de Presupuesto 2026 para el Congreso Nacional prevé una contracción real del gasto y un recorte de 948 empleados en el Poder Legislativo. La Cámara de Diputados, bajo la presidencia de Martín Menem, será la más afectada por la reducción de personal, pero la partida por empleado aumentará en términos de poder adquisitivo.
El Gobierno Nacional de Javier Milei presentó el proyecto de Presupuesto 2026 para el Congreso, que prevé una política de austeridad y contención del gasto político. La propuesta, que busca reflejar el reclamo social por una reducción de los costos del Estado, impactará directamente en la estructura y el funcionamiento de las cámaras legislativas. En este contexto, la Cámara de Diputados, presidida por el riojano Martín Menem, será la que mayor ajuste de personal aplicará.
Según las planillas oficiales, el Poder Legislativo Nacional tendrá un recorte de 948 empleados para 2026, lo que representa una disminución del 6,6% en la cantidad de agentes. Este ajuste es especialmente notorio en la Cámara de Diputados, donde se prevé una reducción de 627 empleados, dejando la planta en 4.557 personas.
A pesar del recorte, el proyecto de presupuesto busca mejorar el poder adquisitivo de los empleados que se mantengan en sus puestos. La asignación por empleado en Diputados aumentará en un 10,5% en términos reales, alcanzando un promedio de $3.681.623 mensuales por puesto. Este dato contrasta con el Senado, que mantendrá su dotación de 5.018 empleados sin variaciones, y cuya partida por empleado se prevé que baje un 2,7% en términos reales.
El presupuesto total para el Congreso será de $674.013 millones en 2026, lo que, al descontar la inflación proyectada del 14,1%, representa una contracción real del 3,8%. La política de austeridad impulsada por el Gobierno de Milei busca priorizar el uso eficiente de los fondos públicos y responder a la «demanda social de menor gasto político». El rol de Martín Menem, en este contexto, es clave para llevar adelante la política de ajuste en la Cámara Baja y demostrar el compromiso del oficialismo con una gestión más racional de los recursos del Estado.

































