La agencia mantuvo la nota de largo plazo en BBB-.ar con perspectiva estable. Sin embargo, advirtió sobre la alta morosidad, la dependencia de las cuentas provinciales y la exposición de $ 13.500 millones a una empresa en reestructuración.
La calificadora de riesgo Moody’s Local Argentina afirmó las notas de los depósitos del Banco Rioja S.A.U., manteniendo la perspectiva estable, aunque encendió luces amarillas sobre la salud financiera de la entidad debido a sus resultados en rojo y la calidad de su cartera de créditos.
En su último informe, fechado el 28 de noviembre de 2025, la agencia confirmó la calificación de BBB-.ar para los depósitos de largo plazo (tanto en pesos como en dólares) y de ML A-3.ar para el corto plazo. Si bien la decisión ratifica la estabilidad de la entidad, los fundamentos del reporte exponen desafíos estructurales significativos para el banco estatal.
Números en rojo y morosidad
El análisis de la calificadora fue tajante respecto al desempeño económico reciente: «Las calificaciones reflejan la rentabilidad negativa en términos reales que presentó Banco Rioja en los últimos ejercicios y sus elevados niveles de morosidad».
Según los datos reportados a junio de 2025, el banco mostró un retorno sobre el capital (ROE) negativo del 16,3%, un deterioro explicado por la caída de ingresos por intereses de títulos privados. A esto se suma que la mora ascendió al 14,8%, concentrada mayoritariamente en la cartera comercial.
La alerta por Generación Mediterránea
Uno de los puntos más sensibles del informe es la exposición del banco a un solo cliente corporativo: Generación Mediterránea S.A. (GEMSA). Esta firma representa el 11,2% de la cartera de préstamos y es el principal deudor de la entidad.
La deuda de la eléctrica con el Banco Rioja asciende a $ 13.500 millones, compuesta por $10.000 millones en cheques de pago diferido y $ 3.500 millones en Obligaciones Negociables. Moody’s advirtió sobre el riesgo de esta tenencia: «Esta compañía se encuentra en proceso de reestructuración de su deuda lo cual podría causar incumplimientos en el repago de sus obligaciones».
El riesgo provincial
El informe también pone la lupa sobre el vínculo con el sector público. Al ser el agente financiero de la provincia, el banco posee una «estrecha relación» con el gobierno local, lo que implica que un deterioro en las arcas públicas impactaría directamente en la entidad.
Moody’s subrayó que el «débil entorno macroeconómico de la Provincia de la Rioja continuará presionando sobre la morosidad del banco», dado que sus principales deudores son empleados públicos y proveedores del Estado. Además, alertó sobre la vulnerabilidad fiscal del distrito: «La Provincia de la Rioja depende altamente de las transferencias del Estado Nacional que pueden verse restringidas en el actual escenario político-económico».
Solvencia como contrapeso
A pesar de las advertencias, la calificación se sostuvo gracias a los niveles de capitalización. La agencia destacó que el banco posee «adecuados niveles de solvencia» con un indicador del 29,8% a junio de 2025, lo que le permitiría «absorber futuras pérdidas moderadas».
Sin embargo, el reporte aclara que esta solidez proviene de aportes pasados y no se esperan nuevos fondos frescos en lo inmediato: «No esperamos que la Provincia realice aportes en el corto plazo debido a su situación económico-financiera».
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