Lourdes Ortiz, legisladora provincial del Frente de Todos, analizó el encuentro de la vicepresidenta con el gobernador Ricardo Quintela; «No nos puede pasar confundir las peras con las manzanas», advirtió.
LA RIOJA.- La reciente visita de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, a la provincia de La Rioja continúa generando repercusiones en el arco político local. En esta oportunidad, la diputada provincial Lourdes Ortiz (Frente de Todos) se refirió al encuentro institucional que mantuvo la funcionaria nacional con el gobernador Ricardo Quintela, aunque lo hizo con términos que despertaron controversia.
A través de un video difundido en sus redes sociales, Ortiz comenzó su análisis resaltando la importancia de mantener los canales de diálogo entre la provincia y la Casa Rosada: «Está bueno poder interpretar en qué consiste una relación institucional», señaló. Sin embargo, acto seguido, la legisladora lanzó un fuerte calificativo hacia Villarruel: «Digo esto por la visita de la bicha cruel… de la Villarruel, la vicepresidenta de la Nación».
Pese al exabrupto, la diputada peronista buscó encuadrar la llegada de la mandataria dentro de los protocolos habituales. «Corresponde, entra dentro de los parámetros normales que autoridades provinciales reciban la visita de una autoridad nacional que también se abocó a los canales institucionales para esto. Eso entra dentro del parámetro de las relaciones institucionales», afirmó Ortiz.
No obstante, la legisladora advirtió sobre la necesidad de diferenciar la gestión de la identidad política de cada espacio. «Lo que no nos puede pasar como dirigentes políticos, como militantes, es confundir las peras con las manzanas», sentenció, en un claro mensaje hacia el interior de su propia fuerza política.
La visita de Villarruel a La Rioja, que incluyó actividades oficiales y encuentros con referentes locales, se dio en un contexto de tensa relación entre la administración de Quintela y el Gobierno Nacional de Javier Milei, marcada por los reclamos de fondos coparticipables y las diferencias ideológicas que separan a ambas gestiones.

































