En una sesión cargada de tensión, la diputada Hilda «Beba» Aguirre lanzó una durísima cuestión de privilegio contra Martín Menem. Lo acusó de «charlatán», de estigmatizar al pueblo riojano y recordó el polémico vaciamiento del Banco de La Rioja durante la gestión de su tío, Carlos Menem.
La Cámara de Diputados de la Nación volvió a ser el epicentro de la grieta riojana, pero esta vez con un condimento histórico que sacudió el recinto. Lo que comenzó como una sesión ordinaria se transformó en un juicio público a la herencia política y económica de la provincia, cuando la diputada Hilda Aguirre (UxP) pidió la palabra para cruzar directamente al presidente del cuerpo, Martín Menem.
El detonante fueron las recientes declaraciones de Menem, quien calificó de «violento» al gobernador Ricardo Quintela y tildó a La Rioja como «la provincia más corrupta de la Argentina». Para Aguirre, estas expresiones no solo faltan al decoro parlamentario, sino que representan un ataque directo a la dignidad de los riojanos.
El fantasma del Banco de La Rioja
Con un discurso punzante, la legisladora peronista apeló a la memoria histórica para invalidar la autoridad moral de la familia Menem en temas de transparencia. «Resulta de una hipocresía histórica alarmante que el diputado Menem intente dar lecciones de administración mientras ataca las herramientas financieras que La Rioja debe reconstruir tras el descalabro que su propia familia provocó», sentenció Aguirre.
El punto más álgido de su intervención fue el recordatorio del vaciamiento del Banco de la Provincia de La Rioja a finales de los años 80. Según la diputada, bajo la gobernación de Carlos Menem, la entidad fue utilizada para financiar déficit y pagar salarios hasta quedar en «insolvencia técnica», lo que derivó en su intervención por el Banco Central en 1988 y su posterior privatización en los 90.
Coparticipación y disciplinamiento
La «Beba» Aguirre vinculó aquel pasado con el presente financiero que asfixia a la provincia. Denunció que el modelo nacional actual, encabezado por La Libertad Avanza, utiliza el punto de coparticipación que La Rioja perdió precisamente en 1988 —con el aval del apellido Menem— como una herramienta de «disciplinamiento económico».
«No se está disciplinando a un gobernador, se está castigando al pueblo riojano», afirmó, resaltando que la violencia no está en el discurso de Quintela, sino en la pérdida del poder adquisitivo y la falta de recursos que sufre la provincia.
Un desafío directo
Hacia el final de su intervención, Aguirre abandonó las formas diplomáticas y lanzó un desafío directo al presidente de la Cámara: lo instó a que, si conoce actos de corrupción en la provincia, los denuncie ante la justicia en lugar de hacer declaraciones mediáticas. «Si no, también es un charlatán», concluyó ante el silencio del recinto.
La cuestión de privilegio fue girada a la Comisión de Asuntos Constitucionales, pero el impacto político ya está instalado. En una Rioja que atraviesa una crisis financiera sin precedentes, la disputa entre el «quintelismo» y el «menemismo» ha dejado de ser una cuestión local para convertirse en una batalla por el relato histórico y el futuro económico de la provincia ante los ojos de todo el país.
Fuente: Sesión de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación – 08/04/2026.








































