Este viernes, el tribunal escuchará los alegatos en el caso que conmocionó a La Rioja. Los imputados, Julieta Jimena Córdoba y Andrés Regino Bustamante, enfrentan graves acusaciones por el homicidio de la pequeña Zoé, quien fue encontrada calcinada. Familiares de la víctima piden justicia y la máxima condena.
La Rioja vive jornadas de profunda expectativa ante el avance del juicio por el infanticidio de Zoé Rodríguez, la niña de cuatro años cuyo cuerpo fue hallado calcinado en una vivienda de la zona sur de la capital provincial. Este viernes, 29 de noviembre, se llevará a cabo la lectura de alegatos, una etapa crucial para determinar la responsabilidad penal de los imputados, Julieta Jimena Córdoba, madre de la menor, y Andrés Regino Bustamante, pareja de la acusada.
Córdoba enfrenta cargos por homicidio agravado por el vínculo, alevosía y criminis causa, mientras que Bustamante es juzgado por homicidio agravado por alevosía, en un contexto de violencia de género y criminis causa. Ambos podrían recibir la máxima pena contemplada en el Código Penal argentino.
Oscar Rodríguez, abuelo paterno de Zoé, expresó su confianza en que el tribunal valore las pruebas y el alegato de la fiscalía. “Esperemos que los jueces escuchen lo que el fiscal lea, ya que los imputados mintieron en todo momento. No entendemos cómo pudieron hacerle tanto daño a un ser tan inocente, era un ángel”, manifestó conmovido en declaraciones a medios locales.
El juicio, que ha incluido testimonios de más de 50 personas, expuso un entorno de violencia y disputas familiares que marcaron los breves años de vida de la niña. Los abuelos paternos relataron cómo Córdoba dejó a la pequeña bajo su cuidado poco después de su nacimiento, aunque posteriormente les dificultó mantener contacto con ella.
Se espera que, tras la conclusión de los alegatos, el tribunal dicte sentencia en los próximos días. El caso ha generado una gran conmoción social y se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la violencia infantil en la provincia. La familia paterna de Zoé pidió a la comunidad mantenerse alerta y exigir justicia, recordando que “la memoria de Zoé merece verdad y condena para quienes le arrebataron su vida”.









































