En un intento por sanear las arcas provinciales, la administración de Ricardo Quintela planea vender las empresas estatales, que en su mayoría son deficitarias. Mientras el Estado las percibe como una «mochila y un barril sin fondos», los posibles compradores ven en ellas «mega estructuras armadas».
En un movimiento que busca dar una solución a la profunda crisis financiera que atraviesa la provincia, el gobierno de La Rioja continúa con su plan de vender las empresas estatales, conocidas como SAPEM. La decisión se basa en un diagnóstico claro: la mayoría de estas empresas son deficitarias y el Estado destina «miles de pesos para que subsistan», lo que las convierte en una «mochila y un barril sin fondos» para la administración de Ricardo Quintela.
El plan del gobernador Quintela es un intento de sanear las arcas provinciales y de terminar con un problema que se arrastra desde la gestión del ex gobernador Luis Beder Herrera, quien fue el creador de estas empresas. Lo llamativo del asunto es que hay una coincidencia: el gobierno de La Rioja ve a estas empresas como una deuda y los posibles compradores hablan de «mega estructuras armadas».
En ese marco, la empresa Agro Andina firmó un convenio con la Universidad Nacional de Chilecito para prácticas profesionalizantes de estudiantes del CoNAg. El presidente de Agro Andina, Cr. Guillermo Bóveda, se reunió con el rector de la UNdeC Abg. César Salcedo y el vicepresidente, Ezequiel Albrecht.
La decisión de Quintela de vender las empresas estatales es un acto de gestión con un alto costo político. El justicialismo, que históricamente defendió el rol del Estado como empresario, ahora se ve obligado a desprenderse de un legado que se volvió insostenible. La reunión de Luis Beder Herrera con el senador Juan Manzur, ex dueño de la empresa aceitunera Nucete de Aimogasta, es una señal de que la venta de las SAPEM es un tema de interés para el capital privado. La venta de estas empresas podría traer los tan ansiados recursos que la provincia necesita, pero también podría desatar una nueva batalla política con aquellos que defienden el rol del Estado en la economía.










































