Sin conseguir el respaldo de Teresita Madera para su reelección, la diputada se enfoca en capacitar al electorado en el uso de la boleta única de papel. Su militancia es un intento de hacer méritos para tener un lugar en la política de 2027.
La campaña electoral en La Rioja suma un nuevo capítulo con el movimiento de la diputada provincial Teresita Luna. Sin el aval de la vicegobernadora Teresita Madera para ir por su reelección, Luna se lanzó a los barrios con una estrategia que busca ganarse la confianza de Ricardo Quintela y asegurar su futuro político.
La diputada, con su militancia en Barrio Angelelli, se enfoca en “las capacitaciones en el sistema electoral concurrente” y en incentivar la participación ciudadana el 26 de octubre.
La estrategia de Luna es un intento por demostrar su valía política. Al tomar la iniciativa de capacitar a los ciudadanos en el uso de la boleta única de papel, un sistema que es un desafío para el peronismo, la diputada se posiciona como un activo clave para el partido. La falta de un respaldo de la vicegobernadora y la necesidad de depender de la “voluntad de Ricardo Quintela” es un claro síntoma de las tensiones internas y de la falta de un liderazgo unificado en el peronismo riojano.
La militancia de Teresita Luna en los barrios es un reflejo de la lucha por la supervivencia política en el peronismo. Con una candidatura que no está garantizada, la diputada se juega su futuro político en la contienda de octubre. El resultado de su esfuerzo será un termómetro de la capacidad de los dirigentes de ganarse un lugar en el «quintelismo» a través de la militancia y el trabajo de base.












































