La reciente jura de la nueva Constitución en La Rioja, que se ha promocionado como un hito en la lucha por la igualdad de género, no ha estado exenta de controversias. Uno de los momentos más criticados fue la presencia del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, quien participó en los actos oficiales pese a estar procesado por abuso sexual.
La polémica estalló en redes sociales cuando Juampy Carmona Quinteros, referente del radicalismo, cuestionó duramente la coherencia del discurso oficial. «Mucha sarasa de la nueva constitución por la igualdad de género, pero traen a #LaRioja al intocable Kirchnerista de Fernando Espinoza a aplaudir esos ‘avances en materia de género’ procesado por abuso sexual», tuiteó. La publicación fue rápidamente reposteada por Inés Brizuela y Doria, la ex intendenta radical de la capital riojana, amplificando aún más el debate.
El acto, que se había organizado para celebrar los supuestos avances en derechos e inclusión, quedó opacado por la polémica. Para muchos, la presencia de Espinoza en un evento que pretendía exaltar la igualdad de género resultó ser un gesto contradictorio y ofensivo.
La nueva Constitución de La Rioja, promovida por el gobernador Ricardo Quintela, ha sido objeto de críticas desde su anuncio. Grupos opositores y algunos sectores de la sociedad civil han cuestionado la legitimidad del proceso y el contenido de la reforma, señalando que la inclusión de temas como la igualdad de género es utilizada como una fachada para ocultar otros intereses políticos.
En este contexto, la aparición de Espinoza en el escenario, junto a figuras clave del kirchnerismo, no hizo más que avivar las críticas. «Es una burla para todas las mujeres y personas que luchan por una sociedad más justa», comentó un dirigente local que prefirió mantener el anonimato.
Hasta el momento, ni Espinoza ni el gobierno de La Rioja han emitido declaraciones oficiales al respecto. Sin embargo, la controversia sigue creciendo, sumando un nuevo capítulo a la tensa relación entre los sectores opositores y el oficialismo en la provincia.
La situación pone en evidencia las profundas divisiones que atraviesan a la política argentina, donde los gestos y las presencias en actos públicos tienen un peso simbólico que muchas veces trasciende las palabras.









































